01Mendoza
La pregunta
Desde chica sentí todo con mucha intensidad: las emociones, los silencios, lo que no se decía.
Y desde chica también conviví con una depresión que no sabía nombrar. De las que no ceden, de las que mucho después aprendí a llamar resistentes. Durante años no entendí qué me pasaba. Sólo sabía que no se iba, que lo que probaba no alcanzaba, y que quería sentirme mejor.
Todo lo que vino después empezó ahí: en querer entender mi propio sufrimiento. De ahí salió la pregunta que me iba a acompañar el resto de la vida.
¿Por qué sufrimos? ¿Cómo se vive de una manera más consciente y más coherente?